Tengo la tarde prendida a tu piel
adormecida entre sabanas blancas,
silenciosa, licenciosa , hiriente
calando mis ojos de forma cruel,
atando mis sentidos
a tu delicada y venenosa silueta,
porque mientras mis dedos recorren
tu lejana desnudez
lloro,
rio y lloro.

Caprichosa evocación,
hoy tienes más poder sobre mi que ayer


Imagen: dreaming cute

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