Espera

Sonriéndole al infierno que me espera impaciente detrás de la puerta
beso mi lecho de espinas y olor a muerte,
sangrando cada mirada llena de ausencia
sostengo en mi palma los hilos de las lágrimas que vertiste ayer;
por que mi alma atormentada sigue sumida en el silencio
y mi pecho ahora cerrado sigue cargado de lamentos
ahogo el llanto que se vuelven palabras sin sentido
porque ante el dolor de tu mirada solo deseo correr lejos de ti,
llena de soledad y desilusión ya no caben las estrellas en mi pelo suelto
ni la brisa llena de mentiras que acostumbrabas dejar junto a la mesa,
en esta habitación poco a poco se congelan mis pensamientos
mientras esperas agazapado escuchar mi último suspiro
y sepultada en mi miseria brotan como hielo seco de mis venas
aquellas raíces que cortaste un día con sangre y golpes certeros.

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